Hace casi un año que no escribía nada en el blog.
Bien podría tratarse de un nuevo capítulo de mi serie Love and the city pero vamos a dejarlo en una reflexión de puente gris bajo la lluvia.
Uno de los pocos locales a los que me gusta ir de los de siempre por Chueca, es el Gris. Un bar mítico donde lo mejor es la música y el 2x1. También es un buen lugar donde continuar una buena cita.
Pero como digo, de lo mejor es su música. Este sábado descubrí dos o tres canciones que estoy seguro van a estar en mi playlist bastante tiempo.
Hace tres o cuatro años descubrí una canción que fue como un revulsivo en una espiral de momentos locos que viví. Esta canción me hizo pensar en que siempre me había quejado de las cosas malas que me habían hecho pero que algunas cosas a lo mejor me pasaban por las que yo había hecho mal.
El día que descubría esta canción, no acabó muy bien... o sí? quizá lo que no empezó bien fue la mañana siguiente. Pero fue uno de esos días revival, en los que una historia que nunca fue y siempre quisiste que fuera parecía volver a resucitar... No, no hablo de Mr. Big, o sí? Porque ya reflexioné una vez en mi Love and the city que quizá siempre pensé que Mr Big era alguien pero podría haber sido otra persona. Esa noche pensé que lo que un día fue una primera cita muy especial, lo que luego llegó a ser una noche especial y lo que un día en una encrucijada de caminos yo dejé pasar por elegir el camino equivocado, podría revivir. Pero no... sólo fue un momento de usar a alguien como en algún momento pude hacer yo. Lo que os decía... el daño que pude haber hecho... ahora me golpeaba.
Pero lo curioso de todo esto, es ver la evolución de la gente. Como alguien que creías especial, diferente, no sabes ya si lo conoces... No sé si son las redes sociales o que la gente al final confunde realidad y ficción pero cuando ves que una persona tiene una vida en Instagram y otra en la realidad... da mucho que pensar. Pero esta reflexión la dejo para otra entrada.
Lo que está claro es que con está persona lo único que puedo decir es que somos como el título de una de las canciones que descubrí ayer en este bar.
Pero lo curioso de todo esto, es ver la evolución de la gente. Como alguien que creías especial, diferente, no sabes ya si lo conoces... No sé si son las redes sociales o que la gente al final confunde realidad y ficción pero cuando ves que una persona tiene una vida en Instagram y otra en la realidad... da mucho que pensar. Pero esta reflexión la dejo para otra entrada.
Lo que está claro es que con está persona lo único que puedo decir es que somos como el título de una de las canciones que descubrí ayer en este bar.
No sé en qué momento todo cambió, si fui yo o la otra persona pero es una pena encontrarte donde te diste el primer beso y que ya no te digas ni hola. Al menos para mi fue algo importante en mi vida, de esas personas que te hacen ver que todo es posible... pero también es verdad que coincidir estando yo con mi pareja actual, me hizo cambiar mi actitud frente al encuentro. Quizá, como siempre no hago, debería haberme acercado yo pero bueno... es la historia de mi vida... no hacer las cosas que me salen por pensar en mil historias.
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